Habiamos reservado 2 noches, pero dos dias antes avisamos de que sólo sería una, ya que no podíamos llegar el día acordado a Milán debido a un imponderable ( bendito imponderable, por otra parte).
La llegada y el aspecto del propietario ya no auguraban nada bueno: a las 11 de la noche y lloviendo. El ¿señor? de la recepción no...
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- Ambrosiana Hotel Milan
