Recientemente me alojé Loncanda al Castello con mi esposa. Aunque nos gustó la ubicación, la decoración y el servicio, no pudimos conseguir sobre el olor del lugar. Nuestra habitación olía de hongos. Tuvimos que dormir con las ventanas abiertas, y aun así el olor fatídico penetró la ropa y realmente nos afectó. La limpieza también dejaba mucho que desear. El...
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