¡Qué delicia llegar a un hotel después de haber estado viajando y recibir una cálida bienvenida en el propietario, junto con un vaso de prosecco. Nos sentimos muy cómodos enseguida.
Nuestra habitación era tranquila, con unas vistas preciosas y fácil acceso a la piscina al aire libre. Una bolsa con toallas, batas y zapatillas era que proporcionaron, que hizo que...
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- Tivoli Hotel Merano