Este hotel es un verdadero descubrimiento. Alessandro y Chiara nos cuidó, nada era un problema y el servicio era excelente y discreto. Alessandro aparece como el Sr. Benn! La decoración se agrega a la tranquila atmósfera del hotel y el mobiliario es una delicia. No hay relojes, ni teléfonos, ni los niños! Recomiendo encarecidamente este hotel.
