Francesca y todo el personal son muy amables, dispuestos a ayudarte en todo y con un trato muy cercano, como si te conocieran de siempre.
Nos ubicaron en una cabaña que sinceramente nos pareció un poco tétrica, oscura, sin ningún tipo de lujo, pero no hay que olvidar que estás en plena naturaleza, la ruralidad es total. Pese a estar...
Más
