En julio 2011 nos quedamos unos días en Villa Barbarina y el sitio nos gustó mucho, las habitaciones son espaciosas y el desayuno está bastante bien. La única pega que le pondríamos es que había un olor raro, como si hubiese una depuradora alli cerca. Salvo ese problema, que igual fue algo puntual, el resto es un sitio super recomendable.
