En este B&B uno se siente como en casa. Gracias a la amabilidad de Debora y Fede nuestra estancia fue única. El pueblo es pequeño pero muy bonito, situado a unos 40min de Cagliari. Las habitaciones muy limpias y muy cómodas, baños muy correctos. Existe una zona común con TV, también disponen de info turística de la zona. Tienen wifi. Desayuno típico sardo muy rico, cada día varía los dulces pero siempre con ingredientes naturales de la región. Excelente desayuno, la pastelería Debora es insuperable!! La pareja es muy atenta, nos dieron indicaciones para seguir nuestra ruta por la isla. Uno de los mejores B&B que hemos visitado! Sin duda, repetiremos! Jose&Clara
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