pasé 3 dias en Cagliari y aunque era enero y el tiempo era lluvioso, encontré el relax y la tranquilidad que buscaba en el rosso e nero gracias a la amabilidad y discreción de Stefano su propietario.
Destaco no solo el exquisito gusto para decorar el B&B sino la limpieza absoluta de cada espacio, que es fundamental , el desayuno...
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