Una casa encantadora, a 15/20 min andando del centro, en una zona tranquila. Muy limpio, silencioso, con un desayuno más que generos y lo mejor de todo es Giorgio, con una sonrisa, siempre dispuesto, con muy buenas sugerencias para los viajes, geniales consejos y siempre con una sonrisa enorme. Sin duda volveré y lo recomendaré a mis amigos
