Estuvimos una noche en este hotel.
Es muy céntrico, demasiado, ya que las habitaciones dan a una plaza donde los pisanos pasan las noches (hasta las 3 de la madrugada un martes...) bebiendo y charlando. El aire acondicionado no funcionaba, pero el ruido de la calle era demasiado insoportable para abrir la ventana. Cuando por fin la gente se fue...
Más
