Hospedarse en el Royal Vitoria es como viajar en el tiempo. Es un viejo palazzo que conserva los suelos de origen, las enormes puertas, los techos altos y los ventanales. Merece la pena bajar andando por las escaleras y perderse en cada planta del hotel para descubrir los cuadros, pianos, espejos, lámparas, taquillones y demás muebles sacados de anticuario. Las...
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