Es un hotel tirando a hostal. Estaba bastante limpio. Sin gel en la ducha ni nada extra pero con WiFi. Pude llegar a ser un poco ruidoso ya que se hospeda bastante gente joven. Lo mejor es el precio, no creo que se pueda encontrar nada más barato en St. Moritz. El desayuno tambien es adecuado.
- Stille Hotel St Moritz
