Cuando llegué al hotel me embargó un olor demasiado fuerte a naftalina, parecía que estaba en casa de alguna abuela..., todo moqueta y bastante viejo pero la habitación estaba muy bien, confortable y arreglada. Lo peor las almoadas, casí no pegue ojo la primera noche, después me fuí acostumbrando.
El desayuno bastante limitado y los de recepción no demasiado simpáticos....
Más
- De La Paix Lugano
- De La Paix Hotel
