Ni la larga cuesta que hay que subir desde la estación de tren agria la estancia en el Belalp. Limpio, cómodo, con muebles modernos de diseño, un desayuno abundante y sabroso, y una terraza de lujo con vistas a las montañas y el lago, en una zona muy tranquila sin apenas tráfico. Con una cocina a disposición de los huéspedes...
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