Lo primero que ves al llegar al albergue es que está situado en un portal enano junto a una confitería.
Subes unas escaleras estrechisimas y temes por lo que has reservado, pero llegas a la habitación y todo lo contrario. MUY amplia, baño privado propio (no lo habiamos reservado), nevera, cocina compartida, televisión, muebles...una suite, jaja.
El tendero no es...
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