El sitio en general es adorable, esas escaleras y ese ambiente entre moderno y como de toda la vida que se respira. Además está tan bien situado que no necesitas ni coche ni taxis. La habitación que nos tocó era enorme, con una cama de Reyes, la verdad. El desayuno, fantástico: entre otras cosas un café excelente y el zumo...
Más
