El hotel pequeño, céntrico, perfecto para una breve visita a Gante. La atención extraordinaria, todo amabilidad desde la recepción hasta la salida. El desayuno en la habitación (no hay zonas comunes) y por 6 € pax no se puede pedir más. La habitación impecable en cuanto a espacio, limpieza y decoración. Totalmente recomendable.
