Estuvimos la última semana de julio de 2008 en Skiathos. El personal superatento y con ganas de ayudar. La habitación grande y limpia. La piscina preciosa. Había tumbonas de sobra a cualquier hora. El bar de la piscina encantador, sobre todo de noche. Un lujo de sitio para descansar.
Eso sí, hace falta alquilar coche. Tiene parking gratis. El desayuno...
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