Esta casa rural con la política de baños compartidos fue una grata sorpresa. La gestión del alojamiento es familiar, y muy cálida. Se encuentra unos 5 kms de Akureyri dirección Reykiavik, y justo enfrente del fiordo.
Tipico de los paises escandinavos, que llegues y te descalces, cosa que en España no hariamos ni de broma, allí, lo haces por educación....
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