El hostel es bastante nuevo y está bien equipado, pero muy mal mantenido:
la Recepción está cerrada y la atienden como un anexo del Hotel Føroyar.
La limpieza es muy rudimentaria y sólo en las zonas comunes.
En la habitación 19 (100 euros por noche SA) había una invasión de chinches
(bed bugs) y en Recepción no quisieron saber nada...
Más
