Nos quedamos atrancados en Villach después un tren tarde nos hizo perder nuestra conexión. Después de comprobar unos cuantos hoteles en la zona, nos acomodamos en una habitación con aire acondicionado en el muy céntricamente ubicado Goldenes Lamm por 410 desayuno a 100 euros. La habitación estaba impecable, parecían nuevas, tenía un aire acondicionado estupendo para aire acondicionado, una buena...
Más
