Nos alojamos dos días en esta casa. La dueña muy amable nos aconsejó en todo lo que necesitamos e incluso nos pidió ella misma un taxi. Las habitaciones están limpias y el baño compartido también. Bastante céntrico y muy típico. El desayuno: pan, mermelada, algo de queso, huevos,café y zumo. Para un día o dos está bien.
