Me alojé allí en mayo de 2010. Me gustó tanto que me gustaría volver cada fin de semana, durante mi larga estancia de un mes en Roma. La hospitalidad italiana es inolvidable. El gran anfitrión Anna Laura siempre estaba dispuesto a ayudar y entender todo mi necesidades aún no hablo italiano que nunca olvidaré cálida bienvenida de los dueños del...
Más
