Mi marino, mi hermano, mi cuñada y yo llegamos a Villasimius desde Iglesias en un coche de alquiler, y al ver que la zona era una preciosidad, decidimos quedarnos. Antes de llegar a Villasimius, a las afueras, paramos en el Hotel Cormorán para preguntar los precios y ver qué pinta tenía por dentro (lo divisamos desde un mirador y parecía...
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