Las habitaciones son espartanas, casi agobian ya que no tienen nada de nada. Pero por lo menos están límpias. Me costó 54 euros con desayuno, lo cual está muy bien para Montpellier.
El problema es que está en las afueras, para llegar al centro debes de hacer virgerias si no tienes coche.
Más
- Gestione la ficha de su perfil