Hicimos escala en Ginebra y teníamos que pasar noche hasta el siguiente vuelo. El hotel es correcto y limpio. Silencioso. Las habitaciones grandes están en primera planta sin ascensor. El pueblo es excesivamente tranquilo. Los restaurantes cierras de 13 a 19 horas. Valoración positiva.
- Campanile Geneve Ferney Voltaire
