El hotel en general esta limpio y la decoración esta bien. En cuanto a servicio, pésimo. Los camareros andaban a todo correr y no había suficientes para poder servir a la gente. La comida, normal. Pero si tienes algún tipo de restricciones dietéticas, olvidate. No están por la labor de ayudarte. Mas bien te piden que te busques la vida.
- Levanna Hotel Tignes
