Para comenzar he de recomendar que vayáis a Quedlinburg ya que es un pueblo-ciudad como de un cuento. La casa-hotel era una de esas caas perfectamente mantenida y donde nos trataron muy bien. Las habitaciones y el baño eran amplios y muy limpios. Tuvieron el detalle de dejarnos hacer el check in más temprano y nos hicieron el desayuno (muy...
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