Situado a pocos pasos de la ciudad vieja, es un hotel funcional, pero muy confortable y tranquilo. Habitaciones modernas, limpias, amplias y luminosas (el baño, un poco pequeño, pero tenía todo lo necesario). Lo mejor: el buffet de desayuno, variadísimo y todo con productos de gran calidad. ¡Y sólo por 5 euros! Una verdadera ganga.
