Me quedé en la pensión Dit is en 2010 con mi madre. Después de pasar una semana en Viena y en Salzburgo, Memmingen era un soplo de aire fresco. Los propietarios de la pensión Dit is son extremadamente amable y hospitalario, y los desayunos son maravillosos! Hicimos unos recuerdos maravillosos aquí.
Nos gustaría volver cuanto antes, en vez de más...
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