Los pasillos y algunas habitaciones olían a tabaco. Aunque se abriera la ventana, era imposible que se fuera el olor. Uno de los baños no estaba reformado, y la bañera estaba desconchada y oxidada. En nuestro caso, teníamos baño propio, pero también había habitaciones con baño compartido, y éste se encontraba al lado de nuestra habitación. Esto era muy incómodo...
Más
