Mi novio y yo nos alojamos en el hotel Schrenkhof durante la Oktoberfest año pasado, nos quedamos con ganas de pasar un fin de semana y decidimos derrochar un poco extra en verdadero hotel de estilo bávaro.Comenzaré con lo positivo, el hotel es precioso, y las camas son muy cómodas, absolutamente ningún problema con el confort y la limpieza del...
Más
