Ojalá nos hubiéramos quedado más tiempo. El hotel fue meticulosamente cuidado. encantador, habitaciones grandes con vistas de los Alpes bávaros, muy limpio, con servicio memorable. recomendaría Alpenhof Murnau como el lugar para alojarse mientras visita los castillos bávaros, caminatas en la zona, o para reuniones de negocios. Los restaurantes eran excelentes, tanto para el desayuno como para la cena. sería
