Me alojé aquí por una noche, más bien por casualidad que a propósito, pero como se hacía tarde cuando llegas a Neuschwanstein y sin haber reservado cualquier otro alojamiento, decidí probarlo. La recepción fue muy acogedor y me dieron la última habitación disponible con un 'compartir' baño, que nadie lo estaba utilizando, aunque. La habitación era sin lujos (un pequeño...
Más