El hotel es muy difícil de encontrar, aún con la impresión de la ruta de via michelin y un GPS.
El edificio tiene aspecto soviet, los pasillos parecen el interior de una prisión, pero las habitaciones están limpias y son acogedoras. Sin embargo, no tienen nevera, sólo disponen de 1 toalla por persona (no hay ninguna adicional para las manos...
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