Ideal para los que quieran recorrer el Oeste de Irlanda, pero cuyo avión llegó tarde a Dublín y quieren hacer noche a medio camino. La ubicación (en Monksland, no en Athlone, ojo con esto) es perfecta. Las habitaciones son grandes, amplias y cómodas. El restaurante es igualmente magnífico. Conviene reservarlo si se va a llegar tarde, porque no hay nada...
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