Doolin es un pueblo precioso, el pueblo que te imaginas cuando piensas en Irlanda: verde, rural, con castillos en ruinas, etc. Y el lugar idóneo para alojarse en el B&B Twin Peaks. La habitación es monísima y todo está muy limpio. El desayuno es espectacular. Además, es como si toda la casa oliera a pastel recién horneado.
