Pasé dos noches con mi marido en Churchfield y nos gustó mucho. La habitación era espaciosa (con camas para tres y mucho espacio), todo muy limpio y agradable. El desayuno típicamente irlandés (con alternativas para quien esté un poco agobiado de tanto colesterol), fruta, yogur, etc.
El jardín, precioso; la zona, increíblemente irlandesa, verde y tranquila; la casa, grande, con...
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