Pequeñas y acogedoras habitaciones en una casa tipica "toulousaine" del siglo XVIII, en un entorno apacible, comodo y relajado a apenas 15 minutos de Toulouse. Desayunos muy buenos y completos, piscina con agua templada rodeada de comodas tumbonas en un precioso jardin. Mil gracias a Michel, el anfitrion de la casa por su amablilidad y buen trato.
