Personal muy agradable, con especial mención al staff de recepción, amable, eficiente y dinámico. Instalaciones nuevas y bien cuidadas. Situación excelente, céntrico y al lado del fiordo, con preciosas vistas. Ambiente tranquilo. Por lo que respecta al restaurante, personal muy atento, comida acceptable, precio un poco alto y la cocina un poco lenta. La mejor opción en Kirkenes.
