Las habitaciones son más apartamentos, con cocina y todo. Sin lujos (muy nórdico esto) pero limpias y acogedoras. La terraza con vistas al fiordo, IM PRE SIO NAN TES!!! un recuerdo increíble. Y el propio Flam con su tren y sus tiendas y pub... es un lugar divino para perderse... Y si vas con el amor de tu vida, no...
Más
