Nos pasaron a buscar en un pintoresco barquito a motor, llegamos a una isla de espectacular arquitectura y nos recibieron con bebida en y de cocos frescos. Nos trataron siempre como personajes especiales. Nuestras habitaciones "Principescas" hicieron que mis hijos pasaran horas sacándoles fotos. Un living, dos dormitorios y tres baños al precio de un alojamiento triple. La comida, muy...
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