Pasamos nuestras dos primeras noches en Nueva Zelanda en este acogedor lugar, solo tres habitaciones con una decoracion y un cuidado especial y en estado pristino, Fay y Stephen, los propietarios te hace sentir como invitados y tienen muy buena charla si te gusta conversar, esta en las afueras de la ciudad lo cual hoy es una ventaja ya que...
Más
