Llegamos a Dunedin muy tarde en la noche, y en este motel nos dieron alojamiento sin problemas, nos indicaron donde podiamos cenar, etc. Un lugar muy agradable. La habitación amplia y muy limpia. Bien situado, fuimos andando al centro de la ciudad. Si regresamos a Dunedin, una ciudad preciosa, tambien regresaremos a Commodore Motel.
