Atención desganada del personal de recepción al solicitar un cambio de habitación que se encontraba al lado de un vetusto ascensor. Parece ser que nuestra petición no vino muy bien a una perozosa recepcionista de turno y nos llevaron a una especie de mazmorra. Estábamos agotados y desistimos de nuevas peticiones. Afortunadamente a la hora del desayuno fuimos tratados amablemente...
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