No puedo añadir nada más a las críticas positivas anteriores, excepto para decir, nos encantó. La falta de televisión fue maravilloso, y no nos dimos cuenta hasta la mañana siguiente. El desayuno en la terraza era una delicia, nos hubiéramos quedado allí durante horas. colocado frente a la chimenea en el gran salón, bebiendo Muscat, todo por nosotros fue fantástico....
Más
