Llegamos aquí por casualidad preguntando en Launcenston por la calle y un chico que se alojaba aquí y nos lo recomendó.
Lo lleva un matrimonio muy agradable, él holandés y ella (creo) australiana. Son muy amables, te ayudan en lo que pueden y son muy atentos.
Es un lugar cómodo, un poco viejo, pero limpio, ordenado y merece la pena...
Más
