La casa era estupenda y la habitación, aunque no muy grande, preciosa. Teníamos un salón común con terraza y cocina, con café y tés. Alastair, el dueño, fué muy simpático y servicial y nos prepararon un gran desayuno escocés. Como en casi todos los B&B que visitamos en Nueva Zelanda, fué una pena no pasar más dias allí. Ubicado a...
Más
