Me habian contado que era muy bonito, pero llegar a aquel sitio tan verde entre montes, a pocos kilómetros del mar, me sorprendió muchísimo. Esas casitas de tejados rojo entre praderas tan cuidadas, arrollos, arboles preciosos, no parece real, para estar todo junto en un sitio normal. Y luego Robbert y Victor, son tan agradables
