Dos colegas y yo nos alojamos en Casa Elindale semana pasada por tres noches en un viaje de trabajo. fue una delicia y es mucho mejor que un hotel estéril. Las habitaciones están impecables y son acogedoras y me encantan todos los pequeños detalles, como puerto, chocolates, y una tetera/cafetera selección. Liz y Simone son encantadores y siempre están dispuestos...
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